On June 24, 2026, two powerful earthquakes struck northern Venezuela just seconds apart, causing widespread destruction across Caracas and surrounding states. The twin earthquakes—the strongest to strike the South American country in decades—flattened buildings, damaged roads and left families searching for safety. Within the first 12 hours, more than 160 deaths were reported, nearly 1,000 people were injured, and thousands of families were displaced. These numbers are sure to rise as the full extent of the damage becomes clearer. As aftershocks continued, the president declared a state of emergency, schools and non-essential services were suspended, and Caracas’ airport was temporarily closed after sustaining heavy damage.
As search and rescue efforts continue, Catholic parishes in Venezuela have opened their doors to shelter displaced families and provide emergency assistance. Through its longstanding partnership with Caritas Venezuela, CRS is supporting rapid assessments and preparing to deploy additional humanitarian workers to expand lifesaving relief for people who have lost homes, livelihoods and a sense of security.
Emergency Relief Priorities The earthquakes have intensified humanitarian needs in a country already facing one of the region’s worst humanitarian crises. An estimated 7.9 million people were already in need of assistance due to years of economic crisis, food insecurity and weakened public services. CRS and Caritas Venezuela are working to provide earthquake-affected families with critical aid, including:
Emergency shelter and essential household items
Food assistance
Safe water, sanitation and hygiene
Emergency health and trauma care
Mental health and emotional support
Protection for vulnerable populations, particularly children, older adults and people with disabilities
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Ayuda de emergencia para Venezuela
El 24 del junio de 2026, dos potentes terremotos sacudieron el norte de Venezuela con apenas unos segundos de diferencia, causando una destrucción generalizada en Caracas y los estados circundantes. Los terremotos—los más fuertes que han azotado al país sudamericano en décadas— derrumbaron edificios, dañaron carreteras y dejaron a miles de familias buscando un lugar donde ponerse a salvo. En las primeras 12 horas, se reportaron más de 160 muertes, casi 1,000 personas resultaron heridas y miles de familias quedaron desplazadas. Estas cifras seguramente aumentarán a medida que se conozca el alcance total de los daños. Mientras continuaban las réplicas, se declaró el estado de emergencia, se suspendieron las clases y los servicios no esenciales, y el aeropuerto de Caracas fue cerrado temporalmente tras sufrir daños graves.
Mientras continúan las labores de búsqueda y rescate, las parroquias católicas de Venezuela han abierto sus puertas para dar refugio a las familias desplazadas y brindar asistencia de emergencia. A través de su alianza con Cáritas Venezuela, que se mantiene desde hace décadas, CRS está apoyando evaluaciones rápidas de necesidades y preparándose para desplegar más trabajadores humanitarios con el fin de ampliar la asistencia vital para las personas que han perdido sus hogares, sus medios de vida y su sensación de seguridad.
Prioridades de la ayuda de emergencia Los terremotos han agravado las necesidades humanitarias en un país que ya enfrenta una de las peores crisis humanitarias de la región. Se estima que 7,9 millones de personas ya necesitaban asistencia debido a años de crisis económica, inseguridad alimentaria y el debilitamiento de los servicios públicos. CRS y Cáritas Venezuela están trabajando para brindar a las familias afectadas por los terremotos asistencia esencial, que incluye:
Refugio de emergencia y artículos esenciales para el hogar.
Asistencia alimentaria.
Agua potable, saneamiento e higiene.
Atención médica de emergencia y atención del trauma.
Salud mental y apoyo emocional.
Protección para las poblaciones vulnerables, en particular los niños, las personas mayores y las personas con discapacidad.