Dear brothers and sisters,
As you can see in the photograph on this weekend’s bulletin cover, work continues on the remodeling of our church’s front steps. As I explained two weeks ago, the project aims to address the sinking steps and improve accessibility through a new concrete entrance level with the church floor and an accessible ramp on the Keeler Avenue side.
We are grateful to Fox & Fox Architects and Henry Bros. Construction for their work on this project. While construction continues, please use the west entrance, which has an accessible ramp, or the east entrance by Mary’s Garden whenever possible. Thank you for your patience and understanding. These improvements are an investment in the safety and dignity of everyone who comes to our parish. We want our church to be a place where everyone feels welcome, beginning at the very entrance.
This weekend, October 18, we celebrate World Mission Sunday. Pope Leo XIV invites us to reflect on the theme “United in Christ, United in Mission,” reminding us that sharing the Gospel is not the responsibility of missionaries alone. Through our Baptism, all of us are called to participate in Christ’s mission.
Mission begins in our homes, in our parish, and in our daily encounters when we welcome others, overcome divisions, and share the love of Jesus. But it also extends to communities throughout the world that need our prayers and solidarity.
Many missionary communities lack the resources needed to build churches, form catechists, educate seminarians, and sustain pastoral ministry. According to the 2026 Gratitude Report of the Pontifical Mission Societies USA, more than $30.1 million was allocated in 2025 to support missionary work worldwide. These contributions helped sustain mission dioceses, build and repair churches, and support the formation of seminarians and catechists.
Behind these numbers are real people and communities: young men preparing for the priesthood, catechists passing on the faith, and families gaining access to the sacramental life of the Church.
How can we participate? First, through prayer, remembering missionaries and the people they serve. Second, through the witness of our lives, sharing Christ’s love through our words and actions. Third, through our financial support. This weekend’s collection, which supports the Pontifical Mission Societies, helps sustain the Church’s evangelizing mission throughout the world.
I invite you to give generously here according to your means, remembering that every gift, no matter how small, unites us with Catholics around the world in a shared mission. As we improve the entrance to our own church, let us remember that the Church’s mission extends far beyond our walls. May St. Augustine Parish continue to be a welcoming community, united in Christ and generous in sharing his love with everyone, near and far.
I also invite all parishioners to continue praying for Pope Leo XIV’s recovery following surgery to remove the lower lobe of his right lung, where a cancerous nodule had been found. May the Lord strengthen him during his recovery, guide his medical team, and grant him health and renewed energy to continue guiding the universal Church.
Fr. Robinson Ortiz
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Queridos hermanos y hermanas,
Como pueden ver en la fotografía de la portada del boletín de esta semana, continúan los trabajos de remodelación de las escaleras de entrada de nuestra iglesia. Como les expliqué hace dos semanas, el proyecto busca solucionar el hundimiento de los escalones y facilitar el acceso a todos, mediante una nueva entrada de concreto al nivel del piso de la iglesia y una rampa accesible en el lado de Keeler Avenue.
Agradecemos a Fox & Fox Architects y a Henry Bros. Construction por su trabajo en este proyecto. Mientras continúan las obras, les pedimos utilizar la entrada oeste, que cuenta con una rampa accesible, o la entrada este, junto al Jardín de María, siempre que sea posible. Gracias por su paciencia y comprensión. Estas mejoras son una inversión en la seguridad y la dignidad de todos los que vienen a nuestra parroquia. Queremos que nuestra iglesia sea, desde su misma entrada, un lugar donde todos se sientan bienvenidos.
Este fin de semana, 18 de octubre, celebramos el Domingo Mundial de las Misiones. El papa León XIV nos invita a reflexionar sobre el tema «Unidos en Cristo, en la misión», recordándonos que compartir el Evangelio no es responsabilidad exclusiva de los misioneros. Por nuestro Bautismo, todos estamos llamados a participar en la misión de Cristo.
La misión comienza en nuestros hogares, en nuestra parroquia y en nuestros encuentros cotidianos, cuando acogemos a los demás, superamos las divisiones y compartimos el amor de Jesús. Pero también se extiende a las comunidades de todo el mundo que necesitan nuestra oración y solidaridad.
Muchas comunidades misioneras carecen de los recursos necesarios para construir iglesias, formar catequistas, preparar seminaristas y sostener la labor pastoral. Según el Informe de Gratitud 2026 de las Obras Misionales Pontificias de Estados Unidos, en 2025 se destinaron más de 30,1 millones de dólares a apoyar la labor misionera mundial. Estas contribuciones ayudaron a sostener diócesis de misión, construir y reparar iglesias y apoyar la formación de seminaristas y catequistas.
Detrás de estas cifras hay personas y comunidades reales: jóvenes que se preparan para el sacerdocio, catequistas que transmiten la fe y familias que pueden participar en la vida sacramental de la Iglesia.
¿Cómo podemos participar? Primero, mediante la oración, recordando a los misioneros y a las personas a quienes sirven. Segundo, mediante el testimonio de nuestra vida, compartiendo el amor de Cristo con nuestras palabras y acciones. Tercero, mediante nuestro apoyo económico. La colecta de este fin de semana, destinada a las Obras Misionales Pontificias, contribuye a sostener la labor evangelizadora de la Iglesia en todo el mundo.
Los invito a dar generosamente aquí según sus posibilidades, recordando que cada donativo, por pequeño que sea, nos une a los católicos de todo el mundo en una misma misión. Mientras mejoramos la entrada de nuestra propia iglesia, no olvidemos que la misión de la Iglesia se extiende mucho más allá de nuestras paredes. Que St. Augustine Parish siga siendo una comunidad acogedora, unida en Cristo y generosa al compartir su amor con todos, cerca y lejos.
Invito también a todos los feligreses a continuar orando por la recuperación del papa León XIV después de la cirugía para extirpar el lóbulo inferior de su pulmón derecho, donde se encontraba un nódulo cancerígeno. Pidamos al Señor que lo fortalezca durante su recuperación, guíe a sus médicos y le conceda salud y ánimo para continuar guiando a la Iglesia universal.
P. Robinson Ortiz